"Señoras y señores/venimos a contar/aquello que la historia/no quiere recordar"
Cantata Popular Santa María de Iquique, Luis Advis.

Presentación

La siguiente plataforma tiene como objetivo presentar a nuestra comunidad educativa el resultado de una investigación realizada por IV Medio diferenciado, a la luz de la lectura de la novela Santa María de las Flores Negras de Hernán Rivera Letelier.

jueves, 3 de abril de 2014

Cantata Santa María de Iquique

A fines del pasado mes de febrero y comienzos de marzo de 1969, el músico chileno Luis Advis en conjunto con el grupo, también chileno, Quilapayún, compusieron una cantata llamada «Cantata de Santa María de Iquique» que básicamente está compuesta por dieciocho partes, en las que se incluyen cinco relatos, en los que se relatan los sucesos de la sangrienta Matanza de la Escuela de Santa María, que ocurrió el 21 de diciembre de 1907, al norte del país, en Iquique, que fue ejecutado por el general Roberto Silva Bernard, en el gobierno de Pedro Montt.
En este brutal acontecimiento murieron entre 2000 y 3600 hombres, mujeres y niños y un número indeterminado de heridos. Lo que estas personas querían, por lo que marcharon día y noche en el insoportable calor del desierto, era una mejor calidad de vida y trabajo para ellos y sus familias. Finalmente lograron llegar desde la pampa a Iquique, en donde todos los obreros junto a amigos de trabajo y familias se alojaron en la escuela de Santa María que quedaba en aquella ciudad. Hasta que los militares llegaron con ametralladoras hasta donde se refugiaban  y sin previo aviso asesinaron a quien se les parara en frente.
Personalmente encuentro horrible, cruel y despiadado este acontecimiento. ¿Hasta dónde puede llegar la crueldad humana? Nunca lo sabremos, pero con hechos como este vemos que llega muy lejos. ¿Cómo es posible que a trabajadores sacrificados, mujeres esforzadas y inocentes niños, despiadada mente los asesinen por querer una mejor calidad de vida? Son cosas que nos preguntamos a menudo con este tipo de atrocidades. Creo que en la vida no hay nada peor que asesinar a sangre fría a persona inocentes, que buscan mejorar su vida y luchar por ello. Y de la forma que lo hicieron los militares en ese tiempo, no tiene nombre.

Volviendo con el tema de la cantata de Luis Advis, creo que explica el sentimiento de cómo se sintió la gente en aquel tiempo. El miedo, la desesperación y el dolor expresa justamente lo que la cantata dice. Además de sufrimiento se canta a una mujer, lo cual se cree que llegando a Iquique las cosas mejoraran de una forma. Que después del largo camino que tienen que recorrer, en Iquique encontrarán un mejor paisaje, que no aguanten el arduo pasar por el desierto ya que mejores cosas se vienen. Y uno de las estrofas que más me pareció importante es la última en que se dice que, hoy, la gente no recuerde ese cruel hecho sentado, haciendo nada, que luche por sus derechos, por lo que le pertenece también como derecho que es la tierra y el mar. Somos todos hijos de esta tierra y hay que compartirla y habrá libertad y justicia por ellos que más sufren.

Además de esta cantata, hace poco varios grupos de rock chileno le brindaron un homenaje a este hecho, cantando la quinta estrofa de la cantata: “Vamos mujer partamos a la ciudad todo será distinto no hay que dudar no hay que dudar ya vas a ver porque en Iquique todos van a entender toma mujer mi manta te abrigara ponte al niñito en brazos no llorara no llorara confía va a sonreír la cantaras un canto se va a dormir que es lo que pasa dime no calles mas largo camino tienes que recorrer atravesando cerros vamos mujer vamos mujer confía que hay que llega en la ciudad podremos ver todo el mar dicen que Iquique es grande como un salar que hay muchas lindas te gustara te gustaran confía como que hay dios haya en el puerto todo va a ser mejor que es lo que pasa dime no calles mas Vamos mujer partamos a la ciudad todo será distinto no hay que dudar no hay que dudar ya vas a ver porque en Iquique todos van a entender”
Estos son los videos para ver la cantata en vivo de Luis Advis junto a Quilapayún y la version en rock de la misma cantata:


Nicolás Varetto               

miércoles, 2 de abril de 2014

Movimiento Obrero, un legado de conquistas.



Libro "Santa María de las Flores Negras".
21 de Diciembre. 1907. Estamos en Pleno Gobierno del Presidente Pedro Montt. La producción salitrera está en pleno auge. El llamado ‘’Oro blanco’’ se comenzaba a transformar en el puntal de la economía chilena, siendo Chile casi su principal productor a nivel mundial.  Gracias a los nuevos territorios incorporados después de la Guerra del Pacífico, también conocida como la Guerra del Salitre, este mineral aumenta su nivel de extracción, lo que produce inmensos beneficios en la economía chilena, ayudando a mejorar y modernizar la hasta entonces precaria infraestructura del resto del país.  Esto también cambio radicalmente el estilo de vida de un reducido grupo de personas en la época, específicamente, los dueños de las oficinas salitreras Chilenas. Estas personas pudieron darse diversos lujos, como placenteros viajes a Europa, y la posibilidad de construir pomposas casas y edificaciones.  Sin embargo, mientras una parte del país vivía los beneficios de este maravilloso mineral llamado Salitre, la  otra parte de la población, su mayoría, la clase obrera y trabajadora, no recibía los mismos tipos de beneficios, ya que estos no tenían ningún tipo de legislación laboral o social que velara por sus derechos como trabajadores. Esto provocó que al pasar tiempo, muchos de estos obreros comenzaran a organizarse en sindicatos, mutuales, y sociedades de resistencia, pues ya estaban cansados de verse explotados laboralmente. Resulta difícil de creer cómo dos situaciones tan diferentes pueden darse en el mismo lugar, mientras una clase se hacía rica con el nuevo mineral, la otra exigía la aplicación de sus derechos como trabajador. Es esta última clase social la que un 21 de Diciembre de 1907 decide marchar desde los Altos de San Antonio en dirección a la ciudad de Iquique para entrevistarse con las autoridades de la ciudad. Esta marcha culminaría con una fuerte represión por parte de las autoridades la cual resultó en una masacre que conto como víctimas fatales a más de 3.000 personas. Este hecho histórico dio pie a múltiples textos y libros, dejándolo como un importante antecedente histórico para Chile. Es uno de estos libros el que me llama la atención particularmente, debido a su formato novelesco el cual hace que su lectura resulte amena y directa. Me refiero al libro Santa María de las Flores Negras de Hernán Rivera Letelier, que será utilizado de manera referencial durante el desarrollo de este reportaje, debido a su gran aporte histórico acerca del Desarrollo del Movimiento Obrero Chileno.
Hernan Rivera Letelier

La Marcha de la Dignidad
Corrían los inicios del siglo XX en Chile, y la ausencia de legislación laboral que favorezca a  los trabajadores chilenos comienza a tener sus primeros efectos negativos en la población. Esto se ve plasmado fuertemente en la obra de Rivera Letelier, la cual narra la gran marcha que realizaron los trabajadores del salitre y sus familias, hacia la ciudad de Iquique. En esta obra se presentan diversos personajes, todos ellos con algo en común, son trabajadores del salitre explotados laboralmente.  La obra retrata crudamente lo vivido durante esa marcha, pues nos describe como obreros, mujeres y niños, mueren en el camino por efectos del cansancio y el intenso calor del sol.  Pese a ser una obra de ficción, narrada por un obrero más (Olegario Santana) que camina con los mineros, este libro no deja de poseer gran relevancia histórica, pues se basa en un suceso histórico el cual narra de manera dinámica y al mismo tiempo, realista.
Como bien sabemos, durante este periodo se generaba una enorme riqueza para las clases altas, las cuales prosperaban gracias al reciente anexo de las regiones salitreras a Chile. Pero, por el contrario, todos estos cambios también iban en desmedro de la población obrera, quienes no sufrían los mismos efectos de prosperidad. El pago en fichas, la  poca seguridad de los lugares en donde se desempeñaban los obreros, y las muertes que esto significaba fueron unas de las razones que dieron pie al origen de un descontento que se materializaría en la marcha que realizarían a Iquique, y la fuerte represión que esta sufriría más tarde. 
Comando Obrero de la Confederación
de Trabajadores de Chile (CTCH) en Talagante, 1940.
 
Pero la Matanza de la Escuela Santa María, no fue la única protesta obrera reprimida en Chile, pues la historia sobre el desarrollo del Movimiento Obrero nos habla sobre otros casos similares, como el de 1934 donde una huelga ferroviaria de carácter nacional también fue fuertemente  reprimida bajo el gobierno de Arturo Alessandri. Finalmente, el Comando Único, gestado durante esta huelga, paso a transformarse en un Congreso de Unidad Sindical, en Diciembre de 1936, surgiendo la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH). 
Más tarde, durante el gobierno de Gabriel González  Videla, el Movimiento Obrero chileno vuelve a ser reprimido, esta vez debido a la promulgación de la llamada “Ley de Defensa de la Democracia” o “Ley Maldita”. Debido a esto es que el Movimiento Obrero toma un nuevo protagonista, llamado Clotario Blest, un dirigente sindical que lucho gran parte de su vida por la defensa de los derechos humanos y los trabajadores Chilenos. Es gracias a él que se logra organizar una nueva confederación de trabajadores en 1953, la cual es la Central Unitaria de Trabajadores, más conocida como la CUT, la cual sigue vigente hasta hoy en día.


Derechos Laborales, un largo y doloroso camino
Escuela Santa María, Iquique.
Pese al carácter informativo de este texto, no puedo si no dar mi visión personal sobre el libro leído y los sucesos ocurridos en este. Me parece que la obra de Hernán Rivera Letelier posee gran importancia pues nos habla acerca de los abusos que poseía la clase obrera en ese tiempo, pero que al mismo tiempo son abusos laborales que aun suceden hoy en día, y creo que ahí radica su principal importancia. Es increíble el  que sea una novela que pese a narrar algo ya sucedido hace más de 100 años atrás, nos plantea una problemática completamente vigente hoy en nuestros días, la cual es el abuso de la clase poderosa hacia la clase obrera. Rivera Letelier hace completo uso del realismo y detalles en su obra, al narrar las distintas historias que van surgiendo dentro de la marcha. Es aquí donde surgen historias de compañerismo y amistad, incluso historias de amor, como la de Idilio Montaño y Liria María.  Creo que también eso le otorga un cierto dramatismo al libro, pues vemos desarrollarse estas relaciones humanas entre los personajes, conociendo también el fatídico final al que se dirigen. Pese a todo, me pareció una novela muy buena, y de fácil lectura, además de servir como antecedente histórico a algo que jamás debería volver a repetirse dentro de la historia chilena. Dentro de todo esto, también creo que el suceso histórico influye en  algo que en mi opinión, forma parte de lo que nosotros somos como chilenos,  y que es el poco miedo que tenemos al expresarnos. Miedo que existió durante mucho tiempo durante un periodo de nuestra historia, pero que ahora ya no se encuentra presente, y creo que se ve plasmado en la historia narrada en la novela, pues sin ningún miedo, y pensando en que no habrá nada peor, es que los trabajadores y sus familias se deciden a marchar y a protestar, y exigir cambios sociales que vayan en su beneficio. 
Ahora, tomando al hecho histórico desde un punto de vista personal, me parece que es un suceso aberrante el que se reprima a la gente solo por exigir sus derechos.  Una matanza como medio represivo, como la sucedida en la Escuela Santa María, es algo que jamás debería repetirse en la historia. Me alegra saber que hoy en día si existe Legislación que favorece los derechos obreros, y que protege a los trabajadores, como por ejemplo,  los  seguros contra accidentes, entre otros beneficios.
Creo que lo sucedido en la Escuela Santa María fue un completo error, y que el derecho de esos trabajadores por manifestarse debería haber sido respetado, y creo que es por eso que debemos sentirnos muy felices de vivir en esta época, donde resulta difícil creer que un hecho como ese vuelva a repetirse, y que es misión de todos que esa seguridad permanezca.

                          Video Resumen sobre la Matanza en la Escuela Santa María de Iquique.

Escrito por: Esteban Lagos Vega


Santa María de las Flores Negras, más allá de su Iconografía.

(Portada del libro "Santa María de las Flores Negras")

Hernán Letelier nos muestra a una generación y a un sector muy específico, el norte chileno, la pampa y el salitre, la pobreza y las injusticias sociales. 
Nos muestra al hombre trabajador y sacrificado, al hombre que exige dignidad y mejor trato, que busca en las cantinas olvidar su mala suerte y malos tratos que sufre en su día a día. 
Utiliza un lenguaje claro, directo y muy rico en expresiones populares. Una de las características más destacadas de esta obra es que es muy entretenida, podemos encontrar un poco de humor, incluso en las que narra hechos bastante tristes. 
Maneja un realismo estético. La forma en que describe a sus personajes burlándose de sus condiciones físicas, resultan simpáticas y oportunas. En la narración está encerrada la historia de una época gloriosa de nuestro país, pero también sus malos ratos. Los viajes por la pampa llenos de sacrificios y aventuras, tienen un ambiente de alegría y de esperanza. La poesía está presente en todas sus obras, incluso en algunas de ellas hay fragmentos de poemas.

(Trabajadores del Salitre)

Trata de recordar a los lectores una parte importante de la historia de la zona norte del país que se encuentra un poco olvidada, a través de esta obra se nos ha permitido a nosotros los jóvenes conocer mejor una parte de la historia de nuestro país. En Santa María de las flores negras nos relata un mundo desconocido como la lucha por mejores condiciones laborales, los abusos del sector empresarial y la fuerza de estos hombres y mujeres por la búsqueda de mejores condiciones de vida. Esta obra constituye un enorme aporte en el aspecto histórico y social y además una forma de resucitar dichos y tradiciones perdidas de nuestra identidad nacional. 


(Escuela Santa María de Iquique, hacia 1907)

El libro Santa María de las flores negras es la reconstrucción del viaje que hicieron los mineros de las salitreras para llegar a Iquique. La marcha por el desierto es realizada por hombres, mujeres y niños para exigir condiciones de trabajo justas. Sin embargo, son la humillación y la muerte quienes los reciben en la ciudad.
Me parece que es una novela a la que se le debería dar más relevancia de la que se le ha dado en los últimos años, ya que es importante para nosotros como Chilenos saber más a fondo lo que sucedió en este terrible evento trágico que marco nuestra historia. Pero, ¿por qué habría de ser relevante recordar el asesinato de cientos, quizás miles de personas en un lugar llamado Iquique, hace ya tantos años atrás? La violencia, la crisis y los quiebres conforman parte de nuestra historia y el ser humano ha construido mecanismos para sanar, denunciar, enseñar y corregir. 
La novela nos describe más allá de la matanza, además podemos percibir un aire de esperanza a través de los personajes a pesar de todo lo malo que estaba pasando en aquel tiempo. Por ejemplo: El amor que surge entre Idilio Montaño y Liria María y  que también sobrevive el amor que Olegario Santana tiene por Gregoria.
Y por sobre todas las cosas los acontecimientos más relevantes son la fuerza con que los mineros decidieron luchar por sus derechos ya que querían tener una mejor calidad de vida para ellos pero en especial para sus familias, donde solo deseaban ser escuchados y se sacrificaron caminando por el desierto para llegar a la escuela Santa María fue allí donde el destino les jugo una mala pasada dándoles muerte a miles de personas en manos de un asesinato completamente injusto entre ellos José Pintor, Gregoria Becerra, Juan de Dios.
Esta novela conmueve y hace reflexionar sobre lo sucedido en la matanza, que a veces los seres vivos solemos comportarnos de forma inhumana con nuestra propia raza. El trabajo hoy es considerado un derecho y la lucha por mejores condiciones de vida es para todos, más aún considerando las condiciones inhumanas en que trabajaban los obreros del salitre. Es admirable la capacidad de lucha y subsistencia de toda esa gente. Creo que todos los seres humanos nacen con un cierto espíritu de lucha y demandas por estar mejor, por ser tomados en cuenta, cualquiera sea nuestra condición social, cultural, política o religiosa. Luchamos constantemente por hacer valer nuestros derechos. Los obreros del salitre eran, en su mayoría analfabetos, no existían los contratos de trabajo ni leyes que los favorecieran, era la fuerza del más fuerte contra el más débil y creemos que eso todos lo hemos experimentado alguna vez, en diferentes formas, en diferentes situaciones. A medida que crecemos la vida nos va mostrando cuanta injusticia existe en este mundo, cuantas barbaridades se cometen con los más débiles y desposeídos. La pobreza que existe en nuestro país y en el mundo es el resultado de tanta injusticia social.

(Video explicativo sobre la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique)

Algunos ejemplos textuales sobre la imaginería e iconografía son: 
“Al llegar a la puerta de la casa nº 19, antes de entrar, en un momento en que la demás gente se descuida, el calichero se acerca a Idilio Montano y le susurra al oído: —Es igualita a Yolanda —¿Qué Yolanda? —pregunta Idilio Montano. —La mujer de los cigarrillos —dice emocionado Olegario Santana. Y extrae su cajetilla de un bolsillo del paletó y se la muestra al joven. Que se fije bien, le dice, si son calcadas. Sólo que a la niña le falta el pucho en la boca y, claro, esa expresión un tanto descocada de la mujer de la cajetilla. Idilio Montano lo mira extrañado, pero no dice nada.”

“Y apuntando hacia una bandada de jotes que planean impasibles en las alturas, dice que segurito que entre ellos deben estarlos pajaritos de Olegario Santana. José Pintor, que hace rato viene conversando y renegando de Dios y de los religiosos con un asoleado de la oficina Santa Clara, se acerca justo en el momento del comentario de Domingo Domínguez. —Nunca he sabido bien si los jotes se parecen a los curas, o los curas a los jotes —dice en tono hosco, sacándose el palito de la boca y escupiendo espumilla.”

“Al entrar al recinto, Domingo Domínguez mira con sorna a José Pintor. De todos es sabido en las calicheras de San Lorenzo la ecuménica tirria que éste siente por los frailes, los curas y todo lo que tenga que ver con la Santa Iglesia Católica; incluyendo, por supuesto, a los santos, fueran éstos pintados, modelados, tallados o paridos de madre. En tanto la dueña de casa enciende el fogón para «un tecito de yerbaluisa»,cuenta, en un suave acento de religiosa, que ella y su marido, el que ahora mismo anda en trámites en Iquique, han comprado la casona con la intención de poner una escuela pagada. Pues la única escuelita del pueblo —dice la mujer, juntándolas manos como si rezara—, no alcanza ni para la mitad de los niños en edad escolar.”


-Matías Amengual y Karina Gonzalez

Chile: vergüenza mundial.


Más de mil obreros murieron luchando por una mejor condición de vida


Hoy en día consideramos las leyes laborales como uno de nuestros derechos más básicos e inalienables, sabemos que si salimos de nuestras casas y nos ocurre algo en nuestro trabajo, estamos hasta un punto protegidos y nuestras familias no quedaran a la deriva. Tener horarios laborales, días de vacaciones y algo tan básico como ser capaz de sentarse, son derechos que consideramos propios y necesarios. Mas no siempre fue así; se tuvo que pasar por un largo proceso para llegar donde estamos hoy, sucediendo un hecho tan horrendo como la Matanza de la Escuela de Santa María.
A fines del siglo IX y principios del siglo XX ocurrió una de las más fuertes migraciones de trabajadores en la historia de Chile; hombres, mujeres y familias enteras se dirigieron en masa al Norte Grande esperando juntar dinero y mejorar sus condiciones de vida, prometiéndoles viviendas salarios dignos, y una mejor vida tanto para ellos como para su familia. Mas cuando llegaron y comenzaron a trabajar, cayeron en la cuenta de que no existían ninguna clase de condición laboral. Sus trabajos eran paupérrimos; los trabajadores eran explotados, no existían horarios de trabajo, ninguna medida de seguridad ni seguros contra accidentes. Ni siquiera se les entrego un salario, si no que se les pagaba en fichas que podían cambiar solo en la pulpería de la salitrera asignada, generando un descontento general por el abuso mediante los precios que se producía en esos lugares. A raíz de todas las promesas incumplidas y las precarias condiciones laborales se comenzaron a generar diversas manifestaciones en las distintas salitreras, con el fin de generar alguna clase de legislación laboral. Todo esto se expresa en la manifestación más representativa de toda nuestra historia: La Matanza de la Escuela de Santa María.


Fichas entregadas en las pulperias
Hernán Rivera Letelier, reconocido escritor chileno, en su libro “Santa María de las flores negras”, nos relata con un vocabulario cercano y de manera detallada lo ocurrido en 1907. En este seguimos al protagonista, Olegario Santana, un trabajador despreocupado que solo cumple con lo que se le dice, se encuentra un día con unos compañeros de trabajo que le dicen que se convocara la huelga más grande de todas. El decide asistir, y durante el transcurso de esta toma real importancia de lo que estaba ocurriendo. Es ahí cuando conoce a Gregoria Becerra, una matrona, madre de dos hijos que había enviudado a raíz de las terribles condiciones laborales en las cuales se encontraba su marido.
“Con acento dolido le cuenta de la trágica muerte de su esposo, molido horriblemente entre los fierros del triturador de caliche —«el chancho como le llaman»—, y de su drama tremendo cuando la Compañía, como tenía por costumbre hacerlo, no le pagó una sola chaucha de indemnización. Todo lo que hizo el Administrador fue ofrecerle un puesto de trabajo a ella.” (Página 21)
Este es un claro ejemplo de la carencia de leyes laborales básicas, donde ni siquiera se le entregaba una indemnización a la esposa ni a los hijos de los trabajadores muertos.
General Roberto Silva Renard
Solo por pedir  un pasar decente, los superiores decidieron que ya les habían causado suficientes molestias, y sin que los trabajadores supieran de su plan citaron a estos para dialogar en la escuela Santa María en Iquique, donde les tendieron una emboscada y al día siguiente el general Roberto Silva Renard, jefe de las fuerzas militares, ordeno abalear a los trabajadores que estaban albergados allí. Todos estos trabajadores se encontraron sorprendidos al verse apuntados con las armas, y la gran mayoría murió sin saber el por qué.
La matanza de Santa María va contra todos nuestros derechos humanos. Cuántos niños inocentes murieron, cuantas mujeres, familias completas fueron destruidas, y el trauma que quedo para siempre con los supervivientes. Como se puede vivir después de matar a tantos inocentes como si fueran simples blancos de tiro. Ni aunque reconstruyan la escuela, ni aunque indemnicen a las familias, ni aunque se invierta todo el dinero del mundo, nunca se podrá revertir el dolor ni el horror que causo esta tragedia en nuestra historia, de la cual aun se sienten los efectos hasta hoy en día. En los años posteriores  la gente no se atrevía a salir a marchar ni  protestar ni mucho menos pensaba irse  a huelgas, ya que tan solo pensar que les podía ocurrir lo mismo les generaba temor. Esta masacre nos afecta directa o indirectamente a todos como chilenos, porque quedo en nuestra  naturaleza  que  el marchar o el protestar termina con más de un episodio de violencia, y lamentablemente en Chile no se ve como algo  recreativo sino como un acto de terrorismo.

Como consecuencia de lo ocurrido, sin justificar el horror que se vivió, se tomaron en cuenta sus peticiones, y años después se logro por fin las primeras leyes sociales en Chile, como la ley de la silla, que obligaba a los empresarios de comercio a mantener asientos para sus empleados, la ley del descanso dominical, la ley de salas cuna, que establecía que toda fabrica con más de 50 empleadas mayores de 18 años, debía tener una sala adecuada para atender a sus hijos pequeños, y por último la anhelada ley sobre accidentes de trabajo, que ofrecía indemnizaciones en caso de accidentes.

“Señoras y señores
venimos a contar
aquello que la historia
no quiere recordar “
 «Cantata Popular Santa María de Iquique»




http://www.educarchile.cl/ech/pro/app/detalle?ID=211149

Escrito por María Jesus Bernstein y Cameron Cox

Fuentes:
Rivera Letelier, Hernan “Santa María de las flores negras”

Miércoles 2 de abril de 2014


La hora de la Vergüenza: Cronología de la matanza de la escuela Santa María.

En 21 de diciembre de 1907, se lleva a cabo una de las matanzas más significativas de la historia del proletariado. La matanza de Santa María dejó entre 2200 y 3600 víctimas, entre las cuales se encontraban niños, mujeres, ancianos y obreros de las salitreras nortinas.

El 10 de diciembre de 1907 iniciaron las primeras huelgas de las salitreras nortinas, compuestas por trabajadores y familias chilenas, peruanas, bolivianas y argentinas. A través de estas buscaban mejorar la calidad laboral y la condición de vida, también deseaban recibir un mejor salario y educación para sus hijos.

Hay que recordar que los trabajadores fueron engañados, se les prometió un trabajo con grandes beneficios, siendo que, en realidad sólo se convirtió en una carga para ellos, ya que, como su salarios eran pagados en fichas, sólo podían comprar en pulperías, por lo que se veían obligados a vivir en las mismas salitreras.

El 16 de diciembre del mismo año, los trabajadores con sus familias llegaron a la ciudad de Iquique para reclamar sus derechos. Este largo viaje sólo trajo consigo desgracias, se podían ver a las personas con las ropas rotas, a las mujeres y niños con grandes heridas en sus cuerpos, y de peor manera, hubo mujeres que incluso dieron a luz a mitad del viaje.

Foto tomada el 16 de diciembre, entrando a la ciudad de Iquique.

El 19 de diciembre de 1907, arribaron los militares a la ciudad de Iquique comandados por el general Silva Renard, que ya antes había estado involucrado en varias matanzas, dentro de las más conocidas están “La masacre de Valparaíso” en 1903 y “La masacre del Mitin de la carne” en 1905.


http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/98/Roberto_Silva_Renard_(2).jpg/220px-Roberto_Silva_Renard_(2).jpg
General Roberto Silva Renard.

El 20 de diciembre de 1907, se llevó a cabo un estado de sitio comandado por el general Silva Renard, matando a 6 obreros. Finalmente el 21 de diciembre de 1907, se llegó a un acuerdo, en el que se suponía que iban a hacer llegar las peticiones de los obreros a los jefes de las salitreras, pero luego de esto les ofrecieron quedarse en la escuela Santa María en la cual finalmente fueron asesinados.

Militares dirigiéndose a la escuela Santa María.



La matanza en la escuela Santa María y las marchas de los obreros han traído consecuencias durante largo tiempo, dentro de los acontecimientos más importantes están la entrega del general Silva Renard por los hechos sucedidos en 1907, el decreto de un duelo Nacional el año 2007 a manos de la actual presidenta Michelle Bachelet, junto con la creación de un monumento que conmemoro los 100 años de esta gran tragedia. Finalmente, se han creado 4 libros sobre la Matanza de la escuela Santa María, en la que se encuentra la obra de Hernán Rivera Letelier, además de la creación de dos canciones en los años 1970 y 2009. 

Para Finalizar nos gustaría dejar una frase sacada del libro de Hernán Rivera Letelier, Santa María de las flores negras: 

“Éramos más de cinco mil almas, cinco mil cristianos que, en su mayoría, nunca antes en su vida de pobres habían entrado a una escuela” 

Al leer el libro, y junto con la investigación realizada, nos pudimos dar cuenta de que esta frase se refiere a lo irónico de la matanza, estas personas por su condición social, jamás habían entrado a una escuela, y mucho menos a estudiar, y el día que lo hacen, sin saberlo están condenado su vida. 

Esta situación en general nos parece reprochable, y esperamos, es más, nos vemos obligadas a pedir que jamás se vuelva a repetir nada así, que jamás se pasen a llevar los derechos de una persona, y mucho menos por su condición social.



Vídeo Complementario: 


Fuentes: 
www.memoriachilena.cl 
Libro “Santa María de las flores negras” de Hernán Rivera Letelier. 



Escrito por Verónica Henríquez y Joyce Malis.

El arduo trabajo en las pampas: el labor de los mineros de salitre



Hecho histórico:
El arduo trabajo en las pampas
Los obreros de la pampa chilena debieron afrontar las precarias condiciones de vida laborales existentes en las salitreras del lugar.
En 1880 gracias a la guerra del pacífico, Chile incorpora a su territorio las provincias de Tarapacá y Antofagasta, las cuales poseen hasta hoy en día una riqueza minera. El principal producto estriado de estas zonas era el salitre el cual se utilizaba como fertilizante y para la producción de pólvora.
 “El ciclo salitrero” se desarrolló durante 1890-1930,  en el ámbito social se caracterizó por las condiciones de vida de los obreros y sus familias; estas condiciones   eran duras, tanto por el oficio como por la ubicación situada en el desierto de Atacama que es el más árido del mundo. Entre 1895 y 1899 se registraron cerca de 48 salitreras y 18.685 trabajadores; entre 1910 y 1914 esta cifra se triplicó debido a que las personas buscaban mejores oportunidades de vida.
Dentro del territorio en el cual se encontraban las salitreras habían campamentos donde vivían los obreros y sus familias, las casas eran construidas con costra, cañas, cuero y adobe, en cada grupo de campamentos poseían un poblado central donde se podían acceder a los servicios que el campamento no ofrecía como: espacios de diversión, servicios religiosos, sanitarios, educación, cementerios, medios de comunicación, comercio libre, etc.
Las condiciones de trabajo eran difíciles debido a que los obreros trabajaban con grandes sacrificios y en algunas faenas en forma casi cruel. La forma de pago de estos trabajos era a través de fichas las cuales se podían utilizar solamente en las pulperías de cada salitrera;  las pulperías eran comercios que se entraban  en todas las oficinas  los cuales  vendían productos como alimentos, ropa, y medicamentos.
Son varios los oficios de fuerza bruta y resistencia que pueden existir, pero entre todos estos el menos remunerado y el más arduo es el del minero en la pampa, no sólo por el hecho del lugar de trabajo y las condiciones laborales que no son las más optimas para ellos, sino también el hecho de que al ser un trabajo que exige (en la época) estar en cercanías del lugar, los obreros debían formar sus vidas alrededor de las salitreras, los que les generaba un aislamiento de la civilización, dejándolos aparte de lo que son los servicios básicos como agua, electricidad y salud básica capacitada;   esto por su parte, beneficia entonces a las empresas, que sabiendo que los obreros no tienen a quien recurrir para satisfacer sus necesidades, imponían  sus comercios y regulan sus precios, generando aún más dependencia a estas.


Al ver la  escasa, o nula, preocupación que tenían los dueños de estas salitreras hacia ellos, los trabajadores debieron  estos, construir sus casas con sus propios medios los cuales eran sumamente precarias, lo que generó que sus pobladores tuvieran que afrontar  problemas como la temperatura, falta de  higiene, luz, poco espacio para baños, etc.
Es asi como esta forma de vida que tenían los obreros  (horrible para muchos) en las salitreras fueran tomados como  tópico de inspiración de  varios libros, uno de estos es el libro “Santa María de las flores negras” que habla sobre la Matanza en la escuela de Santa María en 1907, donde se muestra, desde la visión de un obrero salitrero, la vivencias de un grupo especifico des obreros y al mismo tiempo una visión de los obreros en general. Dejando aparte una contextualización y profundización del ámbito político.
 En  el libro se narra de los pesares que vivieron los “pampinos” en toda las manifestación, desde el agotamiento que sufrían por las escasas provisiones que tenían, el desfavorable hecho de tener que cruzar el desierto de atacama, hasta el mal trato recibido por la oligarquía  y de cómo se empeñan en hacinarlos en los lugares menos óptimos para ellos. Se hace un contextualización de la vida diaria de los Salitreros en todo el libro, cuáles  eran sus costumbres, como eran sus relaciones personales y el gran sincretismo que existía entre Chile, Perú y Bolivia en estos lugares.
Quitando el hecho de que esta escrito con muchos modismos chilenos, es un libro fácil de leer por no ser tan denso el tema, tiene una forma de ser narrado muy interesante ya que,  logra un buen equilibrio entre la idea de contar una historia con protagonistas,  la crítica que se hace a las precarias condiciones que vivían  los obreros salitreros y las injusticias cometidas por la clase alta hacia ellos;  esta forma de narreacion  que utiliza el autor hace que no se produzca   un disgusto en el lector por el  hecho de tocar mucho el tema político y haciendo además críticas negativas respecto a las clases sociales de la época. .
Citando una parte del libro, se puede apreciar tanto la forma de escritura que posee el autor, como la forma en que logra hablar de los problemas  de los obreros y de sus formas de vida en esa época y en las salitreras “El cambio de la libra a ocho peniques nos había rebajado el sueldo en casi un cincuenta por ciento, mientras que en las pulperías, de propiedad de los mismos oficineros, el precio de los artículos había subido al doble. ¡Si una sola marraqueta de pan costaba un peso enterito! ¡O sea, la cuarta parte del salario nuestro de cada día, paisanito, por la poronga del mono!”
La vida precaria de los obreros llevo a grandes manifestaciones, la más importante fue la matanza de Santa María en la cual murieron miles de obreros junto con sus familias. Este hecho llevo a numerosas consecuencias las cuales hasta hoy en día repercuten como es en el caso de las leyes las cuales protegen a los trabajadores contra la sobre explotación y el maltrato.




Escrito por Constanza Sepulveda y Guillermo Ubilla

Los que van a morir te saludan: Historia de una masacre Escuela Santa María en Iquique, 1907.

La República Parlamentaria en Chile se extendió entre 1891 y 1925, este periodo se caracterizó por su continuidad a la constitución de 1833, (de fuerte carácter presidencialista), en donde un 21 de diciembre de 1907, bajo el mandato de Pedro Montt, ocurre un hecho histórico que nos deja marcados como país: la matanza en la Escuela de Santa María en Iquique, un hecho en donde la esperanza se tornó sangre; la justicia, un sueño; la lucha, en historia y drama.



Era un tiempo en el cual las salitreras, (parte muy importante de nuestra economía chilena), estaban en manos de empresas extranjeras principalmente inglesas, en donde regía la ley del que más poder tenía pasaba por sobre centenares de familias, en las cuales la mayoría de los hombres trabajadores de salitreras mantenían sus hogares como podían. 

Los obreros debido a las malas condiciones de vida deciden unir fuerzas, para combatir las injusticias que estaban viviendo en aquel momento. Las causas por las cuales deciden unirse éstos trabajadores son: la sobre explotación laboral, pago por medio de fichas exclusivas, malas condiciones de trabajo y la cuestión social (conjunto de problemas sociales que vivieron los sectores populares).

En el libro Santa María de las Flores Negras, escrito por Hernán Rivera Letelier, se da a conocer la historia desde el punto de vista de un trabajador;
Olegario Santana quien era un viejo que vivía en una casa muy pobre en el desierto, un hombre desconfiado y pesimista, que no creía que su situación pudiera mejorar ni menos con una huelga. Cuando se entera de que habrá una huelga se une a ella a pesar de no estar muy convencido. A medida que avanza el tiempo aumenta el entusiasmo porque se suman más personas, como mujeres y niños a la huelga, e inician una marcha todos juntos a la ciudad de Iquique donde esperaban ser escuchados.  Ellos están convencidos que cualquier sacrificio vale la pena, que las condiciones en que trabajan son inhumanas y que no habrá algo peor de lo que ya han soportado.
Aquí se puede notar claramente que la población pedía a gritos una solución, tanto así que hasta el que no tenía esperanzas formaba parte de esta lucha. 
Escuela Santa María de Iquique.

El número de víctimas que dejó la matanza es discutible. En primera instancia, el informe oficial del general Silva Renard habla en un primer momento de 140 muertos, para posteriormente ascender a 195. Ese es el número que otorga Nicolás Palacios, testigo de la matanza. Sin embargo, esta cifra es considerada irreal, dada la cantidad de obreros que se hallaban en el lugar. El número más alto conjeturado ha sido de 3 600, aunque es considerado especulativo. La cifra más aceptada es a cerca de 2 200. Pese a lo anterior, sea cual fuere el número, al decir de Correa y otros, «nadie duda de la singular magnitud de la matanza»

Se dice que demoraron días en limpiar toda la sangre que había quedado en la escuela.

Se puede decir, que uno de los principales motivos del porque esta huelga en busca de una mejora a las malas condiciones que vivían los trabajadores, día tras día, fracaso y termino en una masacre terrible, fue debido a la falta de organizaciones reconocidas y a un sindicato (asociación integrada por trabajadores en defensa y promoción a sus intereses laborales), respetados por el estado.

Pero lamentablemente, gracias a esta huelga comenzó el nacimiento del movimiento obrero y el sindicalismo, como fue una de las primeras manifestaciones, el gobierno intento cerrar la boca de los que querían cambios, violar el derecho de opinión, protesta o como decidan llamarlo, con una terrible masacre, para que así, los sectores populares dejaran de luchar por sus derechos.

Cabe destacar que esta matanza provoco el aquietamiento del movimiento durante cerca de diez años, ante la violencia ejercida por agentes del estado.



Uno de los derechos extremadamente violados por el estado, fue privar a las personas de poder expresar lo que querían y sentían, es decir, quitarles el derecho de libertad, no dar la opción de mejora, evitar que los sectores populares tuvieran educación, y mantener el dinero real únicamente en manos de unos pocos, y claramente la violación a los derechos humanos.

El estado y sus soldados no pueden apuntar las armas contra el pueblo, estos tienen que tener una capacidad de dialogo, mejoras y dar opciones que SIRVAN no que queden en la nada. 

Tristemente en gran parte de la historia tienen que morir unos para que otros tengan el privilegio. Algo que es completamente injusto, porque cada persona, asociación y poder, tienen que comprender que los conceptos básicos de la vida son la igualdad, premiar al que lucha de verdad, al trabajador que se esfuerza, tener el discernimiento necesario para saber reconocer cuando alguien necesita ayuda. 
Este hecho histórico representa el máximo egoísmo que pueda existir.

Consejo: Si quieres tener éxito en la vida hazlo por ti, no utilices a los demás para que hagan lo que tu flojera no te permite hacer, es decir, no vivas a costa de los demás. 

En este caso real, los sectores populares trabajaban, se esforzaban para lograr sobrevivir al sistema mas brutal que pudo haber existido en nuestra historia chilena, para que así, un montón de ingleses y empresas extranjeras se llenaran sus bolsillos a costa de los que no tenían el privilegio del ser ''poderosos''. 




Por: Francisca Martínez y Carla Vásquez.